Grupo Espírita  " Nueva Esperanza "    
 
   
     
     
     
     
     
     
  Pagina Inicio Conócenos   Libros           Boletín  "Nueva Esperanza"    
     
  La Mediumnidad    
     
  La  Mediumnidad, es un  facultad que ha  estado presente en  todas  las  épocas de la    
  humanidad,  presentándose  de  una  manera  espontánea  tanto  en  niños  como en    
  adultos. De  esta  manera cuando existen  indicios en una persona de que pueda estar    
  brotando la Mediumnidad debe de tener claro los pasos a tomar.    
     
  Es una facultad muy delicada, se  debe de tener el control y  la  máxima  atención por    
  parte del  hermano que  la  posee,  empezando por  su  educación en  la Codificación    
  Espirita, así como en el  estudio de los  libros de  Allan kardec: El libro de los Espíritus    
  y El libro de los Médiums.     
     
 
   
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
  La  Mediumnidad  presenta  variedades  casi infinitas, desde  los formas mas vulgares    
  hasta  las  manifestaciones más  sublimes. Nunca es  idéntica en dos  individuos y  se    
  se diferencia según los caracteres y temperamentos de las personas.    
     
  En cada uno de nosotros existen indicios de  mediumnidad, facultades dormidas que    
  pueden desenvolverse mediante el ejercicio. Para la  mayoría, una largo y perseverante    
  trabajo es necesario. En algunos, estas facultades aparecen desde la infancia y, con los    
  años, alcanzan sin esfuerzo un alto grado de perfección. En este caso, son el resultado    
  de las adquisiciones anteriores, el fruto de los trabajos llevados a cabo en la tierra o en    
  el espacio, fruto que traemos al renacer.    
     
  Los espíritus superiores se complacen junto con hombres que buscan en el estudio un    
  medio  de  perfeccionamiento.  La  pureza   de  nuestros  sentimientos  acrecienta  su    
  influencia y  facilita su acción. Ellos leen en  nosotros, conocen nuestras intenciones y    
  tienen  poco  en  cuenta  nuestros  deseos y  nuestros  caprichos.  Para  responder  a    
  nuestros llamamientos y prestarnos asistencia, exigen de nosotros una voluntad firme,    
  sostenida, una fe elevada y el deseo ardiente de hacernos útiles.    
     
  Una vez reunidas estas condiciones, se acercan a nosotros, y empieza un lento trabajo    
  de adaptación  de sus  fluidos a los nuestros, muchas veces sin que nos demos cuenta    
  de ello. Son los  preliminares  obligados de toda  relación  consciente. A medida que la    
  armonía  de  las  vibraciones  se  establece,  la  comunicación se  precisa  bajo  formas    
  apropiadas a las actitudes del sujeto: visión, audición, escritura, incorporación.    
     
  ("En lo invisible" de León Denis)